Expresiones andaluzas vs aragonesas (con @spanishwithantonio_)

Podcast 1.10

Él es andaluz. Yo soy aragonés. En este episodio, Antonio me pregunta por el significado de expresiones andaluzas y yo, por palabras aragonesas. 
Spoiler: ni en Aragón conocemos sus expresiones, ni en Andalucía conocen las nuestras ?
¡Escucha el podcast completo para aprender 20 expresiones avanzadas!

Vídeo en YouTube
Podcast en mi directorio

Transcripción:

Muy buenas, Antonio. Bienvenido al podcast. Es un placer tenerte aquí. Y por favor, preséntate para los que no te conocen.

Muy buenas, Miguel. Muchas gracias por invitarme. Soy Antonio. Como dices, soy profesor de español y creador de contenido para mi canal de YouTube. Spanish with Antonio.

Muy bien. Y además, tu perfil es un poquito especial. No es el estándar de profesor de español, ¿verdad?

Bueno, no es el estándar en el sentido de que soy andaluz y eso lo muestro en mi perfil e intento crear contenido en esta variedad del español, que no es la típica que se suele enseñar, por ejemplo, cuando un estudiante extranjero comienza a aprender español.

Totalmente. Y muchísimos… Bueno, te pasará a ti más que a más que a nosotros, ¿no? Pero muchísimos de los alumnos de español, cuando van a España quieren visitar Andalucía. Les parece lo más, lo más interesante y yo siempre les recomiendo eso también. Les digo “Id al sur, por supuesto. Id a Granada, pues unas tapitas, Sevilla, increíble”. Pero claro, ¿qué pasa? Pues que en Andalucía hay una variedad de español diferente.

Exacto, exacto. Es realmente una demanda por parte de muchos estudiantes, no solo a nivel turístico, cuando vienen a visitar al país, que, evidentemente, sí que existe esta imagen de… de, bueno, digamos que hacen la equivalencia entre España y Andalucía prácticamente, porque todos los estereotipos así de España son casi los que hay en Andalucía.

Totalmente.

Pero también mucha gente que decide venir aquí a vivir. Aparte de ser una comunidad muy turística, hay muchísimos residentes, especialmente del norte de Europa, que deciden venir aquí. Y claro, se encuentran con que la variedad del español no era la que les habían pintado, como les decimos.

Exactamente. Pues sí, para eso tu perfil yo creo que hace una labor brutal, tiene un contenido increíble. Estará todo en la descripción, todas sus redes y todo. Muy bien. Pues Antonio, ya sabes lo que vamos a hacer hoy. Nos vamos a intercambiar palabras de nuestras regiones para ver cuánta diferencia hay entre el norte de España (yo soy de Zaragoza) y el sur, así que…

Perfecto.

Voy a empezar yo con la más típica, y la que los aragoneses no podemos creer que no entienda nadie: “ir de propio”. “Voy de propio a Málaga a verte”. “Voy de propio”. ¿Qué entiendes tú por esto?

Voy directo a Málaga a verte. Voy… sí, o sea, sí o sí.

Es ir específicamente a hacer algo. Eso es. Como dejar lo que estás haciendo y hacer algo con un propósito concreto. Es “ir de propio”.

Ok, pues mira, tengo una amiga de Zaragoza específicamente que ha venido este fin de semana a verme y no, nunca, nunca me lo ha dicho porque sabe que no lo comprendería.

Nos pasa a muchos, sí.

Genial, genial. Bueno, voy yo, ¿no? Pues a ver, yo voy a empezar con una que… Bueno, siempre, siempre se me queda un poco en los labios cuando hablo con un español que no es de Andalucía, que es “ser apañao”.

Pues para mí, ser apañao es como tener un talento para arreglar… Arreglar situaciones problemáticas, ¿no?

Sí, ser un poco manitas, en muchos contextos y también realmente ser simpático o ser agradable. Conoces a alguien y te resulta, pues eso, agradable: “qué apañao, qué simpático”.

Con ese… En ese contexto no lo había escuchado nunca. ¡Que maravilla!

Bueno, el español ¿no? Parece mentira que estemos tan cerca y sea tan diferente.

Totalmente. ¿Y tú qué entiendes por “chipiarse”?

Chipiarse. El caso es que ésta sí que me suena. No, no sabría decirte.

Pues “chipiarse” es mojarse en sentido literal. O sea, sales de una piscina y dices: “estoy chipiao” o llueve mucho, dices: “me he chipiao entero”.

Wow. Ok, ¿es específico de Zaragoza o sabes si se aplica a todo Aragón?

Yo creo que es de todo Aragón.

En general.

También, siendo justos, más de la mitad de la población de Aragón vive en Zaragoza.

Entonces…

Es verdad.

No quiero decir que Zaragoza es Aragón, pero que sí que tienen una influencia muy, muy grande en lo demás.

Bueno, es normal. Vale, pues hablando de sensaciones térmicas, casi, ¿qué interpretas tú por “estar arrecío”.

Arrecío. Bua, no lo había oído nunca. En la vida. No tengo ni idea.

Si te soy sincero, yo tampoco, eh. Hasta hace poco.

No sé, diría frío, ¿no?, pero… Pero por probar.

Sí, sí, sí. Es estar “pajarito”, como también decimos.  Estar muerto de frío. Y la verdad es que es bastante específico de Málaga, y Málaga capital. Porque yo soy de Málaga, pero de una parte más de provincia, y nunca lo había oído hasta llegar aquí.

Fíjate. Interesante. Arrecío.

Arrecío. Estar arrecío. Es sonoro, es sonoro.

¿Y tú sabes lo que es “esbafar” o “esbafarse”? No es para personas.

No suena ni a español. ¿Me puedes dar un poco de contexto?

Vale. Es que, claro, solo se utiliza en un contexto. Entonces, si te lo doy va a ser muy, muy claro. Pero… “No quiero esta Coca-cola, es que se ha esbafao”.

¿se ha calentao?

Ha perdido el gas.

Ha perdido el gas. Wow, qué específico, ¿no?

Totalmente.

Muy específico.

Algo “se esbafa” cuando pierde gas. Y ya. Y solo es para bebidas, nada más.

Es que no sabría cómo decirlo ni en español. O sea, ni en español, en un español así estándar.

Ni idea. Además, no sé de dónde viene, no conozco la etimología. No tenemos nada que se parezca, no hay un sustantivo… Ni idea. Pero doy fe de que se dice y todos lo conocemos.

Pues mira, ¿ves? Esto habría que incorporarlo al español en general, así peninsular al menos porque es útil, es útil. Vale. Ok. Otra que creo que es bastante andaluza es estar “enritao”

Enritao. Me suena a “irritado”, pero… ¿Sí?

Exacto, exacto. Es estar enfadado, pero de verdad que a mí no me sale. O sea, tengo que privarme de… La primera, el primer impulso es decir “estoy enritao”.

¿En serio?

Y de hecho, de hecho se sustantiviza y se dice “qué enritación”.

Anda.

Sí. Si… Yo que sé. Tu abuela se lleva un chasco con algo, pues dice “qué enritación, qué enritación me estás dando”.

Anda. Qué curioso. Yo creo que en español “”estándar””, si es que existe algo así,  no decimos “que irritación”, ¿no?

No, no, no, no.

Claro. Me suena a algo de la piel. “Irritación cutánea”. Eso es lo que tengo yo en la cabeza. Es la única colocación que me sale.

Claro. Por eso mismo me parece muy, muy curioso este uso. Además que se sustantiviza y para mí es que es algo, vamos, muy muy usual.

¿Y para la piel no se puede usar? ¿Puedes decir tengo la piel enritada?

No.

O sea, solo es para un estado anímico.

Anda. Fíjate… Muy bien. ¿Tú sabes lo que es alguien “laminero”?

Bua. Ni idea. No lo voy ni a intentar.

Es simplemente alguien goloso. Alguien a quien le gusta el dulce.

Laminero.

Laminero. Sí. Y tampoco sé de dónde viene. O sea, no… Es que no tengo ni teoría. Pero sí, sí.

¿Todas estas palabras, digamos que se dicen entre gente también joven o es algo más de abuela o abuelo?

Hay algunas que sí. Por ejemplo, laminero es algo que a poca gente joven se lo he oído. Que sí lo he oído, pero es más de gente mayor. Pero las anteriores sí, te aseguro que sí.

Ok, ok. Yo tengo una que es “estar chuchurrío”.

Hmmm. Eso me suena. Es como… Como estar pocho, ¿no? Algo que está… No quiero decir podrido, ¿no? O sea, si hablamos de un alimento, pues, podría ser podrido, pero chuchurrío es como estar bajo de ánimo, ¿puede ser? Si es una persona.

Que yo sepa, no lo he oído aplicado a persona. Pero por ejemplo, si un alimento, una fruta, por ejemplo, si está chuchurría, pues está un poco pocho, como tú has dicho, ¿no? Un poco en mal estado. Comienza a pudrirse, digamos.

Sí, sí, si. No está pa tirar, pero para pensarlo.

Exacto, exacto.

Chuchurrío. Maravilla. ¿Y sabes lo que es alguien “zaborrero”.

“Za-po…”

“Za-bo-rre-ro”, con B.

Ah, “zabo…” Bueno, tampoco marca ninguna diferencia pero vamos… Zapo-zabo. Por buscarle un poquito la etimología, a ver si… Ni idea, ni idea.

Es alguien como muy poco cuidadoso, un chapucero.

Mmmm.

Haces las cosas rápido y mal: “Maño, qué zaborrero eres”.

Bueno, maño, ¿no?

Uf, sí. Nuestra interjección, nuestra segunda interjección favorita. Sí, sí.

Esta es verdad que creo que es una de las cosas más distintivas del dialecto… del Español de Aragón, ¿no?

Sí, sí. Que en cuanto… Bueno, nos dirigimos entre nosotros como “maño” o “maña”, pero lo utilizamos más como interjección que otra cosa.

Pues mira, ya para darte el equivalente, quizás, aquí, aunque creo que no es tan… No se da tanto, quizás, es “illo”.

Hombre…

Illo. Y además tiene una evolución interesante, porque “illo” viene de “quillo”. Y de hecho, hay partes de Andalucía donde predomina el “illo” y partes donde predomina el “quillo”. Yo, por ejemplo, no digo “quillo”, yo diría “illo”. Y todo viene de “chiquillo”, ¿no? Es un chico, un muchachillo pequeño. Pero bueno, te doy otra, a ver qué tal. “Tener bulla”.

Tener bulla. En Aragón, una bulla es como… Como un escándal, una pelea… Entonces, pues, ¿algo de esa índole?

Imagino que viene de, pero se utiliza como “tener prisa”, directamente. Si hay mucha bulla en la calle sí que significa que hay mucha muchedumbre, mucho gentío. Pero “tener bulla” es prisa, premura.

Sí. Fíjate, esto, a pesar de que esa palabra sí que existe y la he oído en Aragón, que el significado sea tan diferente… Esto…

Es curioso, es curioso.

Es muy interesante. Hace tiempo hice un vídeo con mi pareja, que es colombiana. Claro, imagínate la de palabras que son distintas para el mismo concepto y la de palabras iguales que significan algo completamente diferente. Ella siempre me dice “ay, qué pena, que pena”, pero es que es “vergüenza”, no es lo que nosotros entendemos por “pena”. Las confusiones ahí son horribles.

Total. Me ha dado una idea para otra que no tenía apuntada, pero que te la voy a decir ahora.

Perfecto. Muy bien. Y esta he de decir que está en desuso totalmente, pero nos gusta mucho y la conocemos todos. “Esbarizaculos”. O el verbo “esbarizarse”.

Te lo has currado, ¿eh?

Es muy, muy concreta.

Tengo la sensación de que no estoy nada familiarizado con ese tipo de español. O sea, me siento… Un profe de español ilegítimo total. Ni idea. Es que no, no voy a decir barbaridades.

Bueno, pues, “esbarizarse” es resbalarse. Entonces un “esbarizaculos” es un tobogán.

¿Un tobogán?. Ah, claro.

Sí, eso es. Pero he de decir que nadie lo llama así. Es algo como una forma cariñosa… Es una palabra que intentamos mantener, pero nadie la dice. Esbarizarse sí, pero esbarizaculos, afortunadamente no.

Bueno, la verdad es que un poco cacofónica. Aquí en Málaga, precisamente. Y esto es de Málaga capital, se diría “chorraera”. Un tobogán es una “chorraera”. Pero, de nuevo, yo esto, hasta que no vine aquí no tenía conciencia de ello.

¿Y de dónde viene?

Yo no tengo ni idea. Pero es que además, yo estas cosas las intento buscar, pero es que es imposible, no hay manera. Hablando de palabras que conocemos o usamos con algunas connotaciones y que tienen otras. ¿Qué entiendes tú por “qué fatiga”?

¿Qué fatiga? Pues aquí diríamos “que pereza”, supongo. O sea, si es lo mismo, “qué pereza”. Es como “no me apetece nada”.

Sí, la utilizamos así, pero también con como “qué vergüenza”.

Anda. Tú me propones, imagínate, sacar esto con vídeo y a mí me da vergüenza. “¡Qué fatiga!”

Anda, vale. Pues eso… Eso explica un montón de conversaciones que he tenido con amigos andaluces.

Que no sabía lo que estaba pasando.

Sí, sí. Claro. Aquí hay que… Yo he de reconocer que puede que cuente con algo más de ventaja, porque sois muchos más andaluces que aragoneses.

Es lo que te iba a decir, que es muy curioso, que creo que quizás, a pesar de que sea una variedad diferente, pero está muy extendida. Que somos muchos, somos la comunidad más poblada, entonces…

Sí, sí, eso es. Y además que, que por lo menos todos los andaluces que he conocido, pues que estáis orgullosos de vuestros orígenes y vuestras palabras y eso. Entonces, enseguida lo compartís, no es algo que intentéis evitar, sino todo lo contrario, es compartirlo, que es lo que tendría que ser. A mí me parece maravilloso.

Sí, hay mucha identidad, imagino. No sé si en Aragón pasa también esto,

No.

pero aquí en Andalucía existe esa identidad cultural y lingüística, especialmente.

Sí, sí, muy bien. ¿Y sabes qué decimos, a qué nos referimos cuando decimos a alguien que es un “ababol”? Ababol.

Ababol. Con dos bes, ¿no? Dímelo tú.

Técnicamente, significa “amapola”, o sea, la flor. Pero no, no lo usamos así. Lo usamos como insulto para decir que alguien es tonto, para decirle que alguien no tiene muchas luces. “Es que es más ababol…”

Es un poco como abobado, ¿no? O me suena a mí, me quiere sonar.

Sí, pero eso, es simplemente alguien pues, muy justito. Sí, es como “es una amapola”.

Ok. Ok. Ok. Sí.

Y se utiliza, eh, se utiliza.

Se utiliza, ¿no?

Se utiliza, se utiliza.

Vale, creo que yo tenía por aquí una que quizás sea el equivalente, que es muy cacofónico, además. Es estar “apollardao”.

Hombre, que granaíno eso.

Precisamente, todo lo que tenga polla es Granada.

Hombre, les encanta.

Es la cosa.

Esa sí la conozco. Es el equivalente. Lo mismo.

Y pues otra sería una “pelúa”.

Bua, nada. No me suena ni un poquito.

Se está cayendo. Además, se utiliza con “caer una pelúa”. Si cae una pelúa es que está cayendo muchísimo rocío. Suele darse, por ejemplo, por la tarde, tarde-noche, cuando está cayendo rocío y hace frío. Hace frío y moja.

Fíjate. Pues, en la vida. Y yo creo que no ocurre tanto… No, no sé si tenemos una palabra para eso. Muy bien. ¿Y sabes lo que es un “chandrío”?

Chandrío.

Sí. Tú ves algo y dices “Ay, qué chandrío…”.

¿Qué desastre?

Literalmente. Qué desastre.

Literalmente, ¿no?

Sí. En desuso. Pero existe.

Eso, tú ahí… Reivindicando la jerga aragonesa, ¿no?

Totalmente.

Muy bien, muy bien. Vale, pues yo tengo un par más ya. Y una de ellas es “coscarse” de algo.

Sí, eso lo escuchado no en Aragón, sino en La Rioja. O sea, aún más al norte. Si significa lo mismo, para mí, “coscarse” es darse cuenta, percatarse de algo.

Precisamente, precisamente.

¿Y es algo andaluz?

Pues a ver. Yo investigando lo he encontrado. Pero claro, estas cosas es muy difícil a veces decir… Es, de hecho, el querer atribuirle una pertenencia ya a algo… Es un poco estúpido, sobre todo si estamos todos en todos lados, ¿no? Pero… Bueno, eso creía. No sabía que se decía en La Rioja, desde luego.

Sí, sí. Pues se dice, se dice. También, pues es lo que hablábamos antes. Por ejemplo, tú sabes que en Zaragoza tenemos las Fiestas del Pilar y todo el mundo lo celebra y le lleva flores a la Virgen y se visten de su traje regional aragonés. Pues más o menos el 30% de la gente que va a ofrecer flores va con traje de, pues eso, de andaluz, por toda la inmigración, claro, que llegó a Aragón de Andalucía. Entonces, no voy a decir que la mitad de aragoneses tengamos antepasados andaluces, pero cerca estaremos. Entonces, pues fíjate, todo lo que se ha mezclado la lengua.

Claro, claro.

¿Y tú sabes lo que es que algo te dé “garrampa”?

Dar garrampa.

Que algo te dé garrampa o que te dé un garrampazo.

No.

Este, fíjate, yo no era consciente de que no se decía en otras comunidades…

Eso pasa mucho.

…es que te dé calambre. O sea, que algo te dé calambre, no que te electrocutes, ¿no? Pero… “¡Ay! ¡Me ha dado garrampa, me ha dado un calambre!”

Curioso, porque si analiza las palabras se… Puede que tengan un origen común y todo, ¿no? Que al final son consonantes muy parecidas… No, no, pero jamás, jamás, jamás. Vale, pues yo termino la última que tengo de la lista, que es además muy malagueña: “pechá”.

Eeh… Sí, eso es… “mucho”. Puede ser. ¿No? ¿Sí? Ole. Estoy instruido, eh.

Total, eh. Aprobado, fijo.

Vamos. Sí, eso me suena haberlo escuchado a algún amigo decir: “ah, es que hace pechá de tiempo que no nos vemos”.

“Pechá tiempo”, “Me gusta pechá”, simplemente. Un poco como el “mazo” en Madrid, que sí que es más conocido.

¡Uf!

¡Uf!Ya, ya.

Me suena horrible.

No vamos a decir nada y lo decimos todo. Pues algo así, pero es muy de Málaga. Luego, creo que en Andalucía, por ejemplo, en otras partes se da más “jartá”. Por ejemplo, en Sevilla. Una “jartá” de algo sería eso, un montón de algo.

Pues mira, eso de nuevo lo he escuchado en La Rioja, no en Aragón.

Fíjate.

Pero bueno, también, pues La Rioja, que son 300.000 habitantes. Eso sí que se extiende muy fácilmente. Cualquier cosa. Vale, pues termino yo. ¿Qué es un lamparón?

Me estás dejando muy mal, Miguel.  No conozco ninguna. Un lamparón… Joder, pues me sale evidentemente decir que una lámpara grande, pero… Pero imagino que no va a ser tan fácil, ¿no?

No. Esta me la he guardado para el final porque no lo entiendo, no sé por qué… Pero es una mancha. Tener una mancha en la camiseta, por ejemplo.

Vale, pues hablando de eso, yo diría un manchurrón. Que no sé si… Esto yo no sé si es andaluz o es español o es… No lo sé.

También lo diría. Yo también lo diría.

Yo diría manchurrón. Lamparón.

Un lamparón. Pero bueno, al final con esto, ya ves. Nos damos cuenta de lo mezclada que está, que está la lengua. Eso es un batiburrillo de expresiones de todos lados.

Y además cada vez más, que me parece también lo bonito, que al final cualquier día me despierto y digo “maño”, ¿no? O sea, tal cual.

Sí, sí. No sé si a ti también te pasará, pero es algo que yo he notado con los últimos años que estuve viviendo en República Checa. Y claro, al final enseñar  español a extranjeros cuando cuando tú eres de una variedad, se supone, “neutra”. También te hace adaptar un montón el vocabulario e incluso en el día a día. A ti seguro que te pasa lo mismo.

Me pasa. Claro, claro. Si al final lo que haces en clase…

Eso es. Y luego vuelves a tu casa y dices “Qué raro. La gente me está diciendo que por qué hablo raro, que no estoy sonando natural”. Claro, para ellos. Entonces es algo que, al final acabas diciendo… Ahora digo palabras que se dicen en Colombia porque tiene sentido y en español de España no las tenemos… Es algo… O sea, la lengua está viva.

Exacto. La lengua está viva y creo que esto sirve para también confirmar que lo del “español estándar”, por mucho que nos queramos esforzar… Que no hay manera, no hay manera. Pero bueno, al final imagino que no dices “lamparón” todos los días, con lo cual… Poco importa de dónde seas, que nos entendemos.

Sí, sí, eso es. Qué bien. Pues oye, Antonio, ha sido un placer, eh. Esto ha sido muy, muy interesante y espero que ayude un montón de gente. A todos los que lo escuchen.

Seguro que sí.

Bueno. ¿Y dónde te podemos encontrar? Danos tus redes sociales y tu página.

Bueno, podéis encontrarme en mi página web: www.spanishwithantonio.com. Y desde ahí tenéis enlaces a mi canal de YouTube (Spanish with Antonio), a mi podcast, yo también tengo un podcast que, como dice Miguel, está más enfocado en el acento andaluz, se llama “Andalucian Spanish To Go”. Y bueno, pues en la página web también tenéis el hipervínculo a Instagram.

Perfecto. Pues sí. Muy recomendable. Para todos, muy recomendable. Pues muchísimas gracias, Antonio. De verdad. Puedes volver cuando quieras.

Un placer. Será un placer.